martes, 12 de febrero de 2008

Cloverfield: Monstruo que sí asusta...


En los diferentes medios de comunicación leí y escuché hablar mucho sobre esta cinta producida por uno de los creadores de la exitosa serie LOST, J.J. Abrahams, y que además tuvo gran éxito en los EU, por ello no tardé mucho en ir al cine a verla. La película fue realizada bajo la misma premisa del Proyecto de la Bruja de Blair, que es contada desde el punto de vista de una videocámara, con la diferencia de que en Cloverfield la definición de las imágenes es superior y los personajes son menos verosímiles. Muchos espectadores aún no se acostumbran a la imagen temblorosa de este tipo de películas, que en el caso de Cloverfield creo que es exagerada y en algunos momentos injustificada.

La película dura 85 minutos y la batería de la cámara debe ser excelente, porque en toda la película no es cambiada, lo cual rompe un poco con la idea de darle mayor realismo a la película. En el trascurso de la trama hay altas y bajas, y algunas escenas de acción son bastante buenas, pero en varias ocasiones la forma se come al fondo. De esta manera, Cloverfield no pasa de ser un mero experimento en el cual los resultados polarizan a la audencia, pero que en general no logran llegar a ser lo suficientemente buenos para recomendarla como una buena película, sino como una propuesta diferente que debes ver para terminar con la curiosidad.

Sin embargo, lo que más me llamó la atención de esta película, no fue la película en sí, sino la reacción del público mexicano en las salas de cine, ya que en una visita a uno de los conocidos complejos mexicanos, un empleado me dijo que mucha gente se salía a media película e incluso reclamaban la devolución de su dinero, por lo cual tuvieron que advertir a la gente antes de comprar su boleto, que no había devoluciones. En la sala que yo la vi ocurrió el efecto opuesto, nadie se salió de la sala antes de que terminara el filme, pero muchos se quedaron más tiempo esperando que pasara algo más... cuando esto obviamente no sucedió. Es interesante ver la diferencia entre los espectadores mexicanos y los americanos, aunque en este momento no tengo los elementos suficientes para hablar de esto, me pareció interesante comentar algo al respecto. Es por esto, que afirmo que en México el monstruo de Cloverfield asustó a la gente a tal grado, que tuvieron que salir de la sala de cine.

No hay comentarios: