
Tenía bastante tiempo sin escribir en este espacio y probablemente fue porque no había visto nada nuevo digno de comentarse ampliamente, hasta que hoy vi Inglorius Basterds.
Ya se ha dicho muchas veces que el cine nos brinda la posibilidad de estar en sitios maravillosos, de presenciar hazañas extraordinarias, de vivir situaciones excepcionales, pero muy pocas veces nos ha llevado a saborear de manera tan real la revancha. De esta manera, Quentin Tarantino (QT) que se ha caracterizado por romper reglas, clichés y paradigmas, ahora ha tomado por asalto a la historia universal, para hacer la propia en la pantalla grande.
Desde el inicio de Inglorius Basterds la tensión se apodera del espectador y ésta se genera simplemente a través de los excelentes diálogos que han hecho famoso a QT. Sin embargo, en esta ocasión éstos no se desarrollan en el interior de una cafetería en LA, ni a bordo de un viejo Malibú y mucho menos en la pista de Jackrabbit Slim´s. Ahora el cine de Tarantino ha cruzado el océano (o el charco) llevándonos a la Francia ocupada durante la Segunda Guerra Mundial, y ahora sus personajes no sólo hablan inglés, también hablan francés y alemán, rompiendo así uno de los más irritantes clichés de Hollywood (Todo el mundo habla inglés). Es probable que muchos creyeran que Tarantino no podría salir de las calles de EU, de los suburbios, de los bares de mala muerte, pero es un hecho que se equivocaron y con esta cinta no sólo demuestra que puede hacerlo, sino que ni siquiera significa un reto para él.
Con un elenco destacado encabezado por Brad Pitt en el papel de Lt. Aldo Raine, el joven director de la película "Hostal" Eli Roth en el papel del Sgto. Donny Donowitz, complementado con el talento de Mélanie Laurent y Diane Kruger; así como la agradable revelación de Christoph Waltz en el papel del Cnel. Hans Landa, entre otros. Las actuaciones son excelentes e incluso es difícil definir a un protagonista en esta historia y en cierta forma el desarrollo de otros personajes le quitan importancia al de Aldo Raine que interpreta Pitt, que vendría a ser el rostro de la cinta, quizá sólo para fines de taquilla.
La cinta tiene un sabor especial para los cinéfilos, ya que además de ser una gran película, está plagada de pequeños homenajes cinematográficos. Algunos directores alemanes que se mencionan son la famosa Leni Riefenstahl y a G.W. Pabst. Más adelante, aparece el famoso actor Emile Jannings al que QT muestra como nazi porque tuvo afinidad con el régimen, pero también lo presenta como el mejor actor del mundo. Tarantino hace un homenaje especial al actor mexicano Hugo Stiglitz, a quien el director recuerda de cintas como “Tintorera”:
“Después de ver Tintorera, vi varias películas de él y de El Santo cuando era niño. Su nombre siempre me gustó. Cuando empecé a hacer cine, pensé que en alguna historia lo incluiría y así sucedió ahora en Bastardos sin Gloria”, comentó Tarantino recientemente a su comunidad de fans del sitio The Quentin Tarantino Archives.

El personaje de Hugo Stiglitz es personificado por Til Schweiger
Por otra parte, en esta cinta hay imágenes, escenas y secuencias que vivirán en la memoria colectiva durante mucho tiempo como la presentación del "Oso Judío", la risa de fuego de Shosanna Dreyfus, la toma (del ángulo de cajuela característico de QT) con la que cierra la cinta, entre otras. Asimismo, deja grandes frases y sobre todo grandes personajes que forman parte ya del universo de Tarantino, en el cual se comen hamburguesas Big Kahuna, se fuman cigarros Big Apple y ahora se graban suásticas en las frentes de los Nazis.
Una de las cosas que a algunos detractores les podrá parecer negativa y para algunos más conservadores incluso inadmisible es el manejo "distorsionado" que QT hace de los hechos históricos. Sin embargo, considero que es uno de sus más grandes aciertos y éste podría derivar en una especie de subgénero catártico en el cual se pudiese modificar la historia para satisfacer nuestros más oscuros rencores. El trato que se les da a los nazis en pantalla hace que las imágenes más violentas sean más digeribles para el espectador, creando la sensación de ser una de las películas menos violentas de QT. Es por esto, que no sería raro ver que una nueva generación de directores dejaran de guardar tanto respeto por la historia y comenzaran a explotar la posibilidad que Tarantino ha dejado al descubierto y no sólo expresar sus más bellos sueños en la pantalla, sino también lo más violentos...
¿A alguien le gustaría ver a Díaz Ordaz y a Echeverría masacrados a macanazos por jóvenes universitarios? ¿O a Carlos Salinas torturado en un calabozo? Quizá sea difícil aceptar que nos gustaría ver eso, pero es seguro que significaría una catarsis...

Eli Roth el nuevo aliado de Tarantino
2 comentarios:
Primo, Esta increible tu descripcion de la pelicula y del director Tarantino...De verdad me has dejado sin palabras, tambien me has dado datos que no tenia como los de los directores europeos..
de verdad que Quentin Tarantino ha roto barreras una y otra vez y el es como el Michael Jackson del Cine, muy unico, con pensamiento raro y bello y fascinante!!
Siempre que hay una pelicula de el, no puedes evitar verla mas de una vez..
Espero leer mas de tus reviews ya que me encantan las peliculas y como dices ver que los suenos y fantasias se puedan realizar atravez de este medio..
<3
X
ufff muy buena tu reseña ee estoy de acuerdo con todo jaja si no es mi favorita la verdad, pero tampoco es pesima :P jajaja
me gusto ver tu punto de vista y esta muy bueno el blog
da recomendaciones!
saludos estefany :D prima de la china.
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